Que te puedan encontrar
Rastreo: si Google no puede leer una página, para él no existe. Revisá Search Console y mirá qué quedó afuera.
Velocidad: buena parte de tus visitas llegan desde el celular y con poca paciencia. Las imágenes pesadas son el arreglo más rápido.
Intención: cada cosa que tu cliente busca necesita una página que la responda. Una sola página de servicios no alcanza para todo.
Que te puedan creer
Contenido: escribí lo que solo vos podés contar. La experiencia propia es lo que distingue una página de otra.
Marca: tu nombre y tus datos tienen que ser iguales en todos lados. La coherencia ayuda a que te identifiquen sin dudas.
Autoridad: los enlaces y las menciones de sitios confiables siguen pesando. Importa más la calidad que la cantidad.
Reputación: las reseñas recientes influyen en personas y en máquinas. Responderlas también cuenta.
Que te puedan elegir
IA: preguntale a los asistentes por tu rubro y mirá si aparecés. Hoy es una parte de tu vidriera.
Conversión: si consultar es difícil, la visita se pierde. Cada página necesita una acción clara.
Medición: sin saber qué canal trae clientes, cada decisión es una apuesta.